Te conozco apenas hace tres años, según desde donde se vea es, o mucho tiempo, o poco.
Al principio no puedo decir que me eras indiferente, no; sin embargo sólo te tenía admiración.
¿Que qué ha cambiado? vaya, pues ha cambiado que ahora me encantas, me tienes horas mirando tu fotografía como hipnotizada, porque es lo único que puedo tener de tu presencia además del recuerdo, pero ese no se puede agarrar con las manos. Tampoco puedo decir que me muero de amor por ti, no es amor lo que te tengo, igual y es un no sé qué, que se siente rico cuando me hablas, cuando me escribes, cuando me abrazas.
A veces te sueño y cuando eso pasa me besas, me besas mucho. He estado tentada varias veces a intentar cumplir el sueño, pero me da miedo perder tu aprecio, lo que tengo de ti. Aunque debo advertirte que algún día lo haré, estate preparado, porque puede ser el final de nuestra amistad, o el inicio de la relización de mi sueño...
